El arte es para mí un anclaje que nos permite encontrar el equilibrio interno, especialmente cuando la vida no nos lo pone fácil.
El título de la exposición nace del azul, un color predominante en muchas de las piezas expuestas, pero también del doble significado que esta palabra tiene para mí: los «moratones» que nos quedan marcados en la piel después de recibir un golpe y, simbólicamente, las heridas que llevamos en el alma.
Con «Blaus de l’Ànima» quiero expresar que este lenguaje pictórico nace de las profundidades, fruto de un viaje al interior.
Un recorrido en el que el color, la materia y el gesto se convierten en una manera de expresar aquello que a menudo cuesta explicar con palabras.
Inicio de un proyecto muy personal que abrió las puertas a un diálogo entre mi obra y el público.
Un segundo momento para seguir compartiendo el mismo universo azul y profundizar en esta serie de obras.
Final de un recorrido intenso y enriquecedor, con una gran acogida y mucho interés por parte del público.