Acrílico sobre lienzo y bastidor. (130cm x 100cm).
Este cuadro habla de la sensibilidad femenina.
Hemisferio femenino: las cuatro mujeres representadas forman parte de la naturaleza. Se integran en el agua, en el viento, en la tierra… entre flores y matorrales.
Siento que, desde la energía femenina, tenemos capacidad de acoger, adaptarnos y amar sin dejar de ser.
La luna, casi siempre presente en mis cuadros, las guía. Simboliza aquellos momentos de silencio, cuando las obligaciones duermen, donde encontramos un espacio para estar con nosotras y conectamos con lo que realmente somos.